Teoría del sistema intertonal – 2

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Pero el gran desarrollo posterior de la armonía ha revelado el verdadero sentido y valor de los intervalos consonantes y de los disonantes. Que es el que presentamos en el siguiente cuadro:

Consonancias: 3as. mayores y menores y sus inversiones: 6as. menores y mayores.
Disonancias: 2as. mayores y menores y sus inversiones: 7as. menores y mayores.
Consonancia liviana o vacía: 5ª mayor (o justa).
Disonancia menos dura: 4ª menor (o justa).
Intervalos neutros: 8ª y unísono.

La armonía clásica es la armonía de la consonancia. Su elemento es el acorde perfecto, formado por tres sonidos consonantes entre sí: dos 3as. y una 5ª mayor (o justa).

La armonía intertonal, esto es, la armonía moderna llevada al límite, es la armonía de la disonancia pura. Su elemento es el acorde formado por sonidos disonantes entre sí: dos semitonos y un tono entero:

que será el acorde disonante perfecto o puro.

Pero, así como la armonía clásica admite, en la formación de sus acordes, la consonancia liviana de la 5ª, la armonía intertonal acepta, en su acorde disonante, la disonancia menos dura de la 4ª. Tendríamos, entonces, el acorde

Pero el acorde disonante perfecto (A) está constituido por notas que no pertenecen al orden tonal diatónico, porque los dos semitonos consecutivos que lo componen forzosamente han de exigir la presencia de una nota cromática. En cambio, el acorde consonante perfecto siempre está formado por notas diatónicas, o naturales, pertenecientes a un tono.

El acorde (B), aunque disonante, está formado por notas que pertenecen al orden diatónico o natural. En este aspecto, pues, tendría más conexión con el sistema consonante que con el disonante a que pertenece el acorde disonante perfecto (A).

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