Canto gregoriano. Aleluya “Excita Domine”

Hoy presentamos un Aleluya, que es una antífona de forma responsorial mesódica. En la Misa se canta después del Gradual. Gráficamente podríamos representarla así:

Aleluya + Verso + Aleluya.

Este tipo de forma ternaria era usual en la Grecia clásica y en la primitiva Iglesia de Roma.

El Aleluya del vídeo es uno de los más bellos y antiguos: el “Excita Domine” de 4.º tono (pág. 336 del Liber Usualis), que se canta el Domingo Tercero de Adviento. Es ésta una fiesta movible del calendario litúrgico; cae aproximadamente una semana antes de Navidad.

Es una antífona porque es facultativa la alternancia de coro y solista. Con mesódica nos referimos a que es ternaria (como el Introito y el Gradual), es decir, consta de tres partes, donde la primera y la última son iguales, por lo que también es simétrica.

Al principio el Aleluya era una pieza considerada adicional, secundaria, y su canto no era obligado en el acto litúrgico. No formó parte de la Misa hasta la reforma de San Pío V, cuando el concilio de Trento (siglo XVI) codificó definitivamente la Misa gregoriana. Debido a esto el repertorio aleluyático se fue formando con lentitud a lo largo de los siglos.

Los Aleluyas suelen ser temáticos, es decir, utilizan diseños melódicos que se repiten y se imitan a sí mismos, lo que les da coherencia melódica. Los antiguos griegos apreciaban esta característica, argumentando que enriquecía su expresividad.

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