Tipos de memoria del compositor

Las experiencias auditivas, de lectura y analíticas sobre diversas obras debemos almacenarlas en la memoria. De esta manera estarán a nuestra disposición cuando las necesitemos.

Dentro de la memoria general podemos individualizar cuatro tipos de memoria prioritarias para el compositor: auditiva, emotiva, visual y analítica. El escuchar una pieza con atención hace que la retengamos: es la memoria auditiva. Esta pieza habrá despertado en nosotros una emoción, que la recordaremos en cuanto volvamos a pensar en ella: es la memoria emotiva. El haber leído la partitura de esta pieza hace que conservemos de ella una imagen gráfico-musical más o menos detallada: es la memoria visual. Y fijar nuestra atención en sus cuatro elementos musicales (ritmo, melodía, contrapunto y armonía) hará que más tarde los podamos rememorar: es la memoria analítica.

Para que el estudiante lleve a cabo su tarea con éxito es preciso que pase por las cuatro fases de la memoria en cada una de las obras que él considere dignas de estudio. La primera fase es la de la memoria retentiva, mediante la cual recuerda la impresión auditiva recibida de una composición, sin más. La segunda fase es la de la memoria reproductiva, que es la que le permite tatarear o tocar de memoria esa composición, o parte de ella. La tercera fase es la de la memoria constructiva, que resulta del estudio de la partitura y de las conclusiones a que el compositor llegue, y que le permite retener las ideas musicales de una manera bien definida. Y la cuarta y última fase es la de la memoria creadora, que, mediante lo anteriormente percibido, escuchado y reflexionado, le permite asimilar la obra y mostrarle técnicas que él posteriormente transformará y reelaborará para sus fines artísticos.

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